Una vieja teoría asegura que el barco de Colón se fabricó en Pontevedra
Ahora los arqueólogos han encontrado algo bajo su suelo
La historia nos ha regalado muchas fechas icónicas, pero pocas han dejado tanta impronta y se han vuelto tan icónicas como el de 12 de octubre de 1492, cuando la expedición comandada por Cristóbal Colón arribó a isla de Guanahaní. Ese día su tripulación respiró de alivio. El viejo y nuevo mundo entraron (oficialmente) en contacto. Y la humanidad dio un paso más hacia la Era Moderna. Tan importante fue ese evento que sobre él y sus protagonistas han corrido ríos riadas de tinta. Las últimas a cuenta de un hallazgo en el subsuelo del sur de Galicia.
Sus protagonistas son las embarcaciones de Colón.
En una finca de Pontevedra… En los últimos meses los vecinos de Pontevedra (Galicia) ha mirado con especial interés un solar situado en pleno centro urbano, entre la calle Arcebispo Malvar y Avenida de Uruguay, muy cerca de la costa del río Lérez. La parcela en cuestión mide 14.000 m2, se conoce en la ciudad como ‘Finca do Teucro’ y es interesante porque quieren urbanizarla.
De ahí que hace un tiempo los promotores del proyecto, impulsado por la Sareb, contratasen una empresa especializada en catas. El objetivo: aclarar si bajo las rocas y maleza del solar se esconde algún vestigio arqueológico importante.

Sorpresa bajo el suelo. Hasta ahí nada especial. Ni que merezca ir más allá de las páginas de la prensa local. Si las catas han acaparado titulares en toda Galicia e incluso otras regiones es por lo que se han encontrado los arqueólogos.
En la capa más superficial descubrieron un vestigio sin demasiado interés histórico, pero que ha sacudido la nostalgia de más de un pontevedrés: la antigua pista deportiva en la que entrenaba hace décadas el SD Teucro, un equipo local de balonmano. Allí jugaba en los 60, antes de hacerlo en el Pabellón Municipal.
Lo importante es lo que descubrieron los arqueólogos al excavar niveles más profundos de la finca. Sus palas dejaron al descubierto un muro de piedra y una estructura que los expertos (a falta de análisis más exhaustivos) han identificado como un astillero medieval y un pequeño muelle. Buena parte de la construcción aún está bajo tierra, pero a priori el hallazgo encaja con lo que sabemos del pasado marinero de Pontevedra. Ahora le toca a la Xunta evaluar los restos.
¿Y eso por qué? El encargado de presentar el descubrimiento ha sido el edil de Urbanismo, Alberto Oubiña, quien ha recordado el papel que jugaron en su día astilleros como el que acaba de aflorar bajo la maleza en Finca do Teucro.
En ellos no se fabricaban embarcaciones de guerra ni mercantes, tampoco fragatas como las de Ferrol. Su función era más bien otra: construir y reparar barcos ligeros que luego se empleaban para pescar en la costa, navegar por las rías y dedicarse al transporte fluvial. «Todo apunta a que pudieron ser pequeños astilleros en donde la gente preparaba y botaba sus chalanas», aclara Oubiña.
¿Qué tiene que ver con Colón? Durante su presentación el concejal no solo deslizó algunas pinceladas de la historia marítima de Pontevedra durante la Edad Media. Al hablar sobre los astilleros de la zona también lanzó un comentario que ha llamado la atención más allá de Galicia: «Hay quien dice incluso que allí se hizo una de las carabelas con las que Colón fue a Colonizar América».
Eso no quiere decir que en Pontevedra crean que los vestigios de ‘Finca do Teucro’ puedan estar relacionados directamente con la expedición de 1492 (de hecho el astillero parece pensado para chalanas), pero las palabras de Oubiña han servido para agitar una vieja teoría, muy ligada a la tradición oral, que asegura que una de las embarcaciones de Colón sí estaba relacionada con Galicia.
La María, aka ‘Gallega’. Oubiña no entró en detalles, únicamente habló de «una de las carabelas» de la expedición de 1492, pero sus palabras tienen poco de misterioso. En la aventura de Colón participaron tres grandes embarcaciones: las carabelas Pinta y Niña y la nao Santa María. De las tres esta última es la que se ha visto con mayor interés desde el norte. El motivo: algunos historiadores aseguran que los marineros la conocían como ‘la Gallega’, un supuesto guiño a su lugar de construcción. Ahora mismo su fabricación suele ubicarse en Cantabria.
La teoría gallega se remonta como mínimo al siglo XIX y hace unos años se encargaba de recordarla en Pontevedra Viva Guillermo García de la Riega Bellver al repasar algunas de las tesis defendidas en el ensayo ‘La Gallega, Nao Capitana de Colón’. La obra plantea que «no existe justificación alguna» de que la Santa María se construyera realmente en Cantabria y, tras recordar el sobrenombre de la nave (‘La Gallega’) argumenta que en la Pontevedra del XV también se construían «embarcaciones de toda clase», no únicamente chalanas.
¿Por qué es importante? Por varias razones. La primera, porque las teorías sobre el vínculo gallego de la nao Santa María no son ni mucho menos nuevas. Lo trazó hace ya varios siglos el erudito Martín Sarmiento. El origen de ese buque en concreto resulta especialmente interesante por el rol central (en ella viajaba el almirante) que jugó en la expedición de Colón que acabó llegando a América.
El segundo motivo es que la teoría sobre el supuesto origen pontevedrés de la Santa María conecta con otra hipótesis, mucho más popular, que asegura que el propio Colón tenía raíces gallegas. Sus defensores sitúan su cuna de hecho en el sur de Galicia. Hay quien incluso lo identificaba con una figura capital en la Baja Edad Media de Galicia: Pedro Álvarez de Sotomayor, ‘Pedro Madruga’.
Imágenes | Wikipedia 1 y 2, Sareb
FUENTE
XATAKA





